"La investigación en salud mental solo es posible con la colaboración de los pacientes"

Miembros del CIBERSAM, FEAFES y Mundo Bipolar
CIBERSAM | miércoles, 2 de diciembre de 2015

Es muy importante involucrar a los afectados y a sus cuidadores en las decisiones sobre el tratamiento en salud mental y su investigación. Este fue el principal mensaje del primer Encuentro de investigadores, pacientes y familiares organizado conjuntamente por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), dependiente del Instituto de Salud Carlos III, la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM), la Fundación Mundo Bipolar y la Confederación Salud Mental España.

 En este encuentro, patrocinado por Lundbeck y celebrado el 1 de diciembre en la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, se resaltó también la importancia de la colaboración para reducir el estigma, considerada como una de las áreas prioritarias de investigación en Europa.

 "La novedad en los últimos años en la investigación en salud mental ha sido una mayor participación de las asociaciones y de los representantes de pacientes. Esto aporta innumerables ventajas, ya que permite acercar la investigación al usuario final, mejorar la eficacia y establecer objetivos de investigación relevantes para la población", aseguró el profesor José Luis Ayuso, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid, investigador del CIBERSAM y director del Centro Colaborador de la OMS para Investigación y Docencia en Servicios de Salud Mental.

 "El objetivo de este encuentro es la reflexión sobre los factores que garantizan una colaboración óptima entre los centros de investigación y los pacientes", señaló el profesor Ayuso.

 En este encuentro, se expusieron los avances en investigación en áreas como el uso de la neuroimagen, la psicofarmacología o la genética. Sobre este último campo realizó su intervención la doctora Lourdes Fañanás, investigadora del CIBERSAM en la Universidad de Barcelona.

 

Enfermedades genéticamente muy complejas

 La doctora Fañanás explicó que las enfermedades mentales son trastornos genéticamente muy complejos. Nuestra especie tiene unos 20.000 genes y más de la mitad de ellos se expresan en algún momento del desarrollo en nuestro tejido cerebral. "El número de genes que parecen implicados en los trastornos mentales, en general con pequeñísimas y sutiles variaciones respecto a una persona de la población general sin enfermedad, serían muy numerosos, más de cien en el caso de las personas con diagnóstico de esquizofrenia o trastorno bipolar, y posiblemente compartidos entre los distintos diagnósticos", señaló.

 La investigación genética molecular desarrollada en los últimos años ha puesto de manifiesto una realidad tan compleja que hoy en día no nos permite su uso individualizado para obtener diagnósticos definitivos en la práctica clínica. "Sin embargo, estas investigaciones nos han proporcionado mucha información sobre los posibles mecanismos fisiopatológicos tan complejos que subyacen a estas enfermedades y han demostrado, igualmente, la relevancia que ciertos factores ambientales pueden tener en la precipitación y desarrollo de la enfermedad", expuso Fañanás.

 

 La importancia de reducir el estigma

 "La investigación se apoya en los avances en la neurociencia básica pero solo es posible partiendo del estudio de los enfermos en la clínica y de su colaboración", señaló el doctor Jerónimo Saiz, investigador del CIBERSAM en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid y uno de los coordinadores de este encuentro.

 El doctor Saiz considera que reconocer el papel de las personas que padecen enfermedades que afectan a su salud mental y el de sus cuidadores es muy importante a la hora de tomar las decisiones sobre investigación. "De este modo, podremos contribuir a la reducción del estigma que tan negativamente afecta a este colectivo", indicó Saiz.

 En el encuentro, intervinieron diversos investigadores del CIBERSAM como los doctores Celso Arango, director científico, Manuel Desco, del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Julio Bobes, de la Universidad de Oviedo, y Juan Carlos Leza, de la Universidad Complutense de Madrid. También participaron José María Sánchez, de Confederación Salud Mental España, y Guadalupe Morales, de la Fundación Mundo Bipolar.