Personal investigador del área de Enfermedades Hepáticas y Digestivas del CIBER (CIBEREHD) ha desarrollado una nueva versión del modelo GEMA para la asignación de trasplantes hepáticos, que mantiene su eficacia y las correcciones de las desigualdades de género, pero elimina un parámetro que complicaba su implementación.
Esta versión no incluye la información sobre la presencia -o no- de ascitis (acumulación de líquido abdominal) y para comprobar la viabilidad de la misma, varios equipos CIBEREHD en el IMIBIC y la Universidad de Córdoba, en colaboración con la Sociedad Española de Trasplante Hepático (SETH), la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), y equipos del Reino Unido y Australia, analizaron datos de aproximadamente 15.000 pacientes en lista de espera de trasplante hepático en tres países (España, Australia y Reino Unido).
Los resultados muestran que el cambio respecto al modelo original fue mínimo: solo un 18% de los pacientes modificó su puntuación, y en todos los casos el cambio fue de tan solo un punto. La configuración global de la lista de espera prácticamente no varió.
Además, la capacidad del modelo GEMA para predecir la mortalidad en lista de espera se mantuvo intacta, especialmente en mujeres, y continuó siendo claramente superior a los sistemas actualmente vigentes.
Según Manuel Luis Rodríguez Perálvarez y Antonio Manuel Gómez-Orellana, primeros autores del estudio, “esta simplificación permite implementar el modelo GEMA de manera más sencilla en los diferentes sistemas de gestión de listas de espera, optimizando la asignación de órganos donados, reduciendo la mortalidad y garantizando una mayor equidad de género”.
El contexto de esta innovación radica en que, actualmente, la demanda de trasplantes hepáticos sigue superando el número de donantes disponibles, aunque la lista de espera mantiene un permanente descenso a nivel nacional y de todas las unidades de trasplante hepático. En España, país con la mayor tasa de donación del mundo, alrededor del 1,7% de los pacientes en lista de espera fallece o es excluido antes de recibir un órgano. En otros países con menor tasa de donación, este porcentaje puede alcanzar el 30%.
Los sistemas tradicionales de priorización se basan en parámetros clínicos que informan sobre la función de órganos clave, como el hígado o el riñón, como la creatinina sérica, relacionada con la masa muscular, inferior en las mujeres por término medio. Es decir, a igual función renal, las mujeres tienen cifras de creatinina más bajas que los hombres y esto las sitúa más abajo en la lista de espera. El modelo GEMA, publicado en 2023 en The Lancet, ya había demostrado que sustituir la creatinina por un marcador independiente del sexo corrige esta desigualdad, y ahora su versión sin ascitis facilita su adopción práctica a nivel internacional.
Referencia del artículo:
Rodríguez‑Perálvarez, ML., Gómez‑Orellana, AM., Majumdar, A., McCaughan, GW., Kalafateli, M., Taylor, R., et al. Excluding Ascites From the GEMA‑Na Score Does Not Impact Outcome Predictions in Liver Transplant Candidates. Liver International. 2026 January. https://doi.org/10.1111/liv.70520Digital Object Identifier