La Estimulación Cerebral Profunda es un tratamiento seguro para el Trastorno Obsesivo-Compulsivo resistente

Grupo del CIBERSAM coordinado por José Manuel Menchón
CIBER | miércoles, 27 de noviembre de 2019

El grupo del CIBERSAM coordinado por José Manuel Menchón en el Hospital Universitario de Bellvitge ha liderado el primer estudio prospectivo internacional multicéntrico específicamente diseñado para evaluar la seguridad y eficacia de la Estimulación Cerebral Profunda (ECP) del brazo anterior de la cápsula interna en pacientes afectos de TOC crónico, severo y resistente al tratamiento. Se implantaron un total de 30 pacientes en 8 centros de Europa e Israel. "Los resultados del estudio concluye que en esta población especialmente grave de pacientes afectos de TOC, los potenciales beneficios de la ECP superarían los riesgos inherentes al tratamiento", asegura el Dr. Menchón.

Estimulación Cerebral Profunda (ECP)

La ECP es una terapia física eficaz que se utiliza en el tratamiento de trastornos neurológicos resistentes al tratamiento, como la Enfermedad de Parkinson. Su uso en el ámbito de la salud mental es más reciente y la experiencia es aún limitada, pero se aplica en algunos casos de Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) crónico, grave y resistente para los cuales no se dispone de otras alternativas terapéuticas. El perfil de seguridad es un tema de especial interés en este campo, ya que se ha informado de efectos psiquiátricos indeseables en su aplicación para tratar otro tipo de patologías.

Efectos secundarios leves o moderados y reversibles

Los resultados del estudio -publicados en la revista Molecular Psychiatry- muestran que la mayoría de los efectos secundarios son leves o moderados y reversibles con ajustes de la programación del neuroestimulador.  Los efectos secundarios más frecuentes fueron las fluctuaciones de la clínica obsesiva que se derivaban de los ajustes de parámetros (siempre transitorios y reversibles). Los efectos secundarios graves que se observaron con más frecuencia fueron la aparición de síntomas hipomaníacos y los fenómenos comiciales. Sólo un 5% de los efectos que aparecieron persistieron al año de seguimiento, resolviéndose el resto en una media de tres semanas. En cuanto a la eficacia, la técnica mostró una tasa de respuesta del 60% al año de tratamiento y una reducción media de la severidad de los síntomas (medida  con la escala Y-BOCS) del 42%. Además, otras medidas de salud como la presencia de síntomas depresivos, el nivel de salud y de funcionamiento global también mejoraron de manera paralela en respuesta a la ECP en estos pacientes considerados ‘respondedores’.

 

Referencia del artículo

Menchón et al. A prospective international multi-center study on safety and efficacy of deep brain stimulation for resistant obsessive-compulsive disorder. Molecular Psychiatry. 2019 Oct 29. doi: 10.1038/s41380-019-0562-6. [Epub ahead of print]