Un único evento muy estresante puede alterar a largo plazo las conexiones neuronales de la amígdala cerebral

Juan Nacher, jefe de grupo del CIBERSAM
CIBER | viernes, 18 de febrero de 2022

Los efectos de los factores estresantes intensos pueden durar mucho tiempo y conducir al desarrollo de trastornos psiquiátricos, entre ellos el trastorno de estrés postraumático. Un nuevo estudio desarrollado por investigadores del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM), el Instituto BIOTECMED de la Universitat de València y la Fundación para la Investigación del Hospital Clínico de la Comunidad Valenciana (INCLIVA), ha revelado que un único evento muy estresante puede alterar a largo plazo las neuronas inhibidoras (un tipo de célula nerviosa con un papel muy importante en la regulación del funcionamiento de los circuitos neuronales) de la amígdala cerebral.

Esta investigación, que ha publicado la revista Progress in Neuropsychopharmacology & Biological Psychiatry, analizó por primera vez en ratones los efectos a largo plazo de un episodio de estrés intenso sobre la amígdala cerebral, una estructura situada en la parte interna del cerebro que se encarga principalmente de la formación y almacenamiento de memorias asociadas a sucesos emocionales. “El estudio de estos efectos es particularmente interesante porque existe amplia evidencia sobre el papel destacado del complejo basolateral de la amígdala en la adquisición del condicionamiento del miedo y la respuesta al estrés”, explican Juan Nàcher, jefe de grupo del CIBERSAM, investigador del Grupo de Investigación en Psiquiatría y Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA y catedrático del Departamento de Biología Celular/ERI BIOTECMED de la Universitat de València (UV), que ha coordinado este estudio. “La amígdala basolateral juega un papel crítico en los trastornos psiquiátricos y es extremadamente sensible al estrés”, añade.

En concreto, los científicos se fijaron en el impacto del estrés sobre distintas poblaciones de neuronas del complejo basolateral de los cerebros de los ratones. Así, pudieron comprobar que este estrés provocó un importante impacto en la densidad, estructura y conectividad de las células que expresan parvalbúmina (PV+), unas neuronas inhibidoras que parecen estar especialmente involucradas en la etiopatología de diferentes trastornos psiquiátricos, incluido el trastorno de ansiedad generalizada, la depresión y el síndrome del estrés postraumático. “Nuestros resultados revelan importantes efectos a largo plazo de un solo evento estresante en los circuitos inhibitorios de la amígdala basolateral, especialmente en aquellos que involucran a las neuronas PV+ y su plasticidad”, señalan los investigadores.

Además, el uso de ratones transgénicos en este estudio también permitió observar que estos efectos a largo plazo del estrés intenso “tienen un impacto distinto según si las neuronas inhibidoras están implicadas en circuitos que promueven o inhiben la respuesta al miedo”. Por otra parte, también apuntaron efectos diferenciados según el sexo, siendo especialmente relevantes en ratones hembra.

Imagen de la amígdala basolateral de un ratón Thy1 en que se pueden observar las neuronas excitadoras (de color azul) y las neuronas inhibidoras PV+ (de color rojo)

Referencia del artículo:

Pesarico AP, Carceller H, Guirado R, Coviello S, Nacher J. Long term effects of 24-h-restraint stress on the connectivity and structure of interneurons in the basolateral amygdala. Prog Neuropsychopharmacol Biol Psychiatry. 2022 Apr 20;115:110512. doi: 10.1016/j.pnpbp.2022.110512. Epub 2022 Jan 20. PMID: 35066055.